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lunes, 9 de febrero de 2009

The Real World

Y asi comienza un viaje esperado hace tiempo. Estoy impaciente, en medio del viaje, escucho conversaciones que me hacen pensar lo esclavizada que esta la sociedad como la educacion implementada por el sistema los corrompio totalmente. Pero entre tanto ruido sin sentido esta ella... cinco asientos por delante mio con su libro entre manos, no hace cinco minutos que hemos salido de la terminal y ella con su penetrante mirada devorando cada paginas, cada hoja, palabra incluso letra de ese precioso libro.
Debo confesar que hemos cruzado miradas, tiene ojos verdes como luciernagas destellando en la noche, un cuerpo digno de una reina, es preciosa.
Cuatro asientos me separan de ella observo por la ventana pero se me es inevitable pensar en ella, de verdad me ha cautivado. Sin darme cuenta ella voltea, y no! no puedo! su mirada es tan bella que me veo obligado a dejar de cruzar la mirada.
Tres asientos me distancian de ella creo que si me levante hace un rato para ir al baño solamente fue para ver si podia llegar a observar algo mas de ella, algun rasgo, algo que la delate, y efectivamente lo logre, una mirada y una sonrisa, sin mencionar una insinuacion cuando pasaba por su lado.
Dos asientos es la distancia que nos separa, y hay algo que me llama la atencion, ¿Seran sus ojos?¿Su esencia? No lo se... solo se que me encandilo, me atrapo como una araña que teje una red y espera a que su presa desprevenida caiga en ella.
Un asiento es la diferencia entre nosotros ella me esta buscando, quiere que le baje la mirada de nuevo como un niño inocente, no se dio cuenta aun que estoy detras de ella anhelandola.
En el asiento al lado de ella, cumpli mi primer objetivo que era acercarme, una platica era inminente, pero en ese momento que nos vimos, nos deseamos con la mirada, finaliza con su libro, se levanta y se baja. Ella llego a su destino, me quedo atonito, congelado, miles de pensamientos me invaden, pero no lo note, ha dejado su numero en un papelillo en el asiento, lo agarre y lo agende. Pero despues me di cuenta que todo lo que paso anteriormente fue una ilusion, que no era nuestro destino estar, y nuestros caminos se cruzaron en ese momento nada mas, fue un amor pasajero, fue la realidad.

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